A veces ando a tientas en busca de mi alma
perdida, evadida de mí, por cansancio
por hastío, irreverencia y decepción
Otras, la encuentro acurrucada, desvalida
casi llorando, porque no sabe cómo afrontar
los hechos. Esos hechos tristes, enlodados
que la invocan diariamente sin compasión
Es el alma que en su afán de apreciar
va cargando con los males que no ha provocado
que le han heredado los desaprensivos, los ciegos
los avaros de placeres y poder
Deseo recuperar mi alma soñadora, alegre
y cantarina de los primeros tiempos.
Aquella joven, inocente, transparente,
crédula, compasiva y generosa
Busco la cura de mi alma, su sanación, su alegría.
No tengo otra, procuro su bien…
La exorcizaré si es necesario
Vuelve alma mía a creer y a confiar.
A mirar sin asco, como a iguales, a los hipócritas
y mentirosos, a los traidores, corruptos y falsos
a los que navegan con bandera de mesías
de profetas, de… indispensables
ADELFA MARTÍN
Publicado en la revista Ágora 3
No hay comentarios:
Publicar un comentario