jueves, 26 de diciembre de 2013
AMAPOLA
Es tan frágil y pequeña que duerme
flotando en una hoja de amapola.
Se baña en rocío y vuelve a acostarse,
viendo la luna brillar sobre sus ojos.
Se va hacia la luz y vuela en silencio
porque ése es su idioma.
Como el mundo grita,
no van a escucharla,
aunque entienda aquello que no todos ven.
Siempre tan ausente,
trémula en la niebla,
no deja que nadie se acerque a su vida.
Quiere susurrar lo que otros se callan…
Despierta de noche y en las madrugadas,
esperando un sueño que la haga feliz,
volará en silencio.
Porque ése es su idioma.
Gonzalo Salesky
Publicado en la revista Nevando en la Guinea 38
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