viernes, 11 de diciembre de 2020

REALIDAD


(Soliloquio hiperbrevísimo dicho a cámara de adulto, hombre o mujer con vestuario muy sencillo, y en espacio abierto y despojado. Intenciones, recursos de la voz, mímicas y corporalidades en general dependerán de lo que se dice, de lo que expresa la verbalidad.)

Yo asumo que dentro del ganar de lo verdadero a veces toca perder y admitirlo: para no aceptarlo y prolongar el desastre, ni profundizarlo. Esa admisión no es una derrota, ni invalida lo alcanzado antes, ni invalida los esfuerzos por continuar y el tiempo de las agonías. (Pausa.) Me recupero casi sin poder respirar para reunir mis deshechos fragmentos. Y, sí, me recupero total. No soy una frontera ni un círculo absorbente. Doy tanto como recibo, o así me esfuerzo en y desde mis modos posibles, y siempre agradezco y venero. No, no soy una frontera. Soy una tierra de horizontes que va desde mí a las fecundaciones y al cielo, hacia delante, hacia detrás, hacia arriba, hacia abajo. Que anda, ando a fuerza de amar, de creer, de confiar y de crear. (Pausa.) Estaré bien. Yo estoy bien. Venceré de a todos: soy lo recibido. (Pausa.) Yo diminuto grillo que desafina, clamoroso de ruiseñores.

Del libro Espumas de luces de FRANCISCO GARZÓN CÉSPEDES


No hay comentarios:

Publicar un comentario