domingo, 6 de diciembre de 2020

DE MILAGRO EN MILAGRO


 Ante el papel en blanco

no somos más que carroñeros

de recuerdos que ya hieden.

Sufrimos de estreñimiento emocional

hasta que la tinta nos corta

la digestión de algunas vivencias

vividas o no

y pretendemos limpiarnos

la mierda y la morralla que atesoramos

simplemente dejando por escrito

confesiones, no siempre confesables,

que buscan su absolución

en la penitencia de unas palabras

manoseadas por otros que supieron

sacarle mejor provecho.

Y aunque nuestro arrepentimiento

ya lleva consigo el castigo

y no quede paraíso

que no hayamos profanado,

no dejamos de ser simples alimañas ateas

convictas, confesas y con el signo de Caín

tatuado en la(s) parte(s) (in)noble(s)U

de nuestros espíritus

que van sobreviviendo

DE MILAGRO EN MILAGRO.

FRANCISCO TOMÁS BARRIENTO EUSEBIO

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