sale mi barca
a navegar las aguas de tu cuerpo
recorriendo los mares de tu mundo,
buscaba el rojo intenso de tus labios
y el despertar de la promesa de tu pecho,
encontrando en las olas de tu vientre
la nívea espuma y el perfumado lirio.
Ardiente, soñadora, hallé en tu boca
un tesoro de miel y mil caricias,
y en la fresca brisa del azul del firmamento
las ansias del deseo ocultas en sus velas.
Me estremece la humedad
que muestra tu desnudo cuerpo,
donde inocente derramo mi melódico verso
que lleva perfumes y sueños
a las brumas sutiles de tu lecho,
donde duerme tu recuerdo
que despierta con el roce de mis manos
y el arrullo encendido de mis besos.
Tu selva rosa mi piel eriza de placer
y al verte hermosa palpita mi corazón,
y un suspiro salvaje escapa de mi pecho
cuando tu mirada inquieta
enciende mi gran naturaleza.
Contemplo la vibración de tu cuerpo
y llegando a tu puerto de placer
me anclo y me sumerjo
en el fuego marino que te llena
y los botones de tus blancos rosales.
Ysidro Parra -Venezuela-
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