Tengo, tengo un rinconcito de alma
que casi nadie sabe dónde está.
Allí guardo mis preciadas joyas,
la herencia que nunca destruí.
Mis principios y mis raíces,
mi cariño y mi amor siempre fiel.
También guardo la amistad que
es oro líquido que me conforta
y pocas personas saben mantener.
Quizás no sé cómo mostrarla
pero sé, que cuando lo hago, muestro
toda mi desnudez.
No poseo vestiduras de envidia,
Ni coronas de reina de falsos
reinos ni castillos de papel.
Sólo soy… mujer, sólo mujer.
Mujer de una sola palabra que no
envidia la escalada de aquellos que
corren hasta la meta del placer.
Tengo, tengo un rinconcito en el alma
que sólo abro cuando quien entra,
ya se queda, por siempre, a vivir en él.
Juani CamCor
No hay comentarios:
Publicar un comentario