Danzando con nobles delfines,
nuestro amor va camino
al horizonte hasta encontrar
nuestra libertad para amarnos
muy cerquita de Dios mismo,
y con las nobles criaturas marinas
hasta lavar todas nuestras faltas
vividas en nuestro mundo real.
Felices vamos cantando
alabanzas de amor, y
agradecimiento a Dios
por otorgarnos tan noble compañía
quiénes nos han de conducir
hasta nuestro horizonte final
al encuentro con Dios mismo
en nuestro horizonte
junto a sus delfines.
Nuestros corazones van flotando
frente al mar recibiendo
la calidez de nuestro Sol
quién en cada amanecer
nos despertaba con su suave luz
cargando nuestras vidas
de millones de alegrías.
Danzando continuaremos
al encuentro con nuestro Dios,
quien nos espera siempre
con sus brazos abiertos
para otorgarnos su bendición
al ingresar junto a sus nobles delfines
a sus mares celestiales en donde
dejaremos ya de danzar,
y cantando alabanzas de agradecimiento ,
eternamente nos amaremos
en un mar de amor, y paz celestial.
Claudio Kruger Ahues -Chile-
No hay comentarios:
Publicar un comentario