Como anhelo recostarme en el sofá una tarde como cualquiera, y tener tan solo en mi mente la silueta de tu imagen y tan solo con un gesto de alegría dormir por fin en aquel sueño profundo del que jamás despiertas y que ningún ser aun el más anciano de los mortales en miles de años de estudios conocimientos y la misma existencia de la raza humana nadie sabe dónde iremos después de dormir, imagino que todo se apaga, así como al caer la tarde llega la noche y así mi mente aun inmóvil, no te recuerda, no te anhela, y no siente felicidad al pensar en ti, y como de repente día tras día aún te sueño y me sumerjo en un infinito sueño y al despertar noto tu ausencia rápidamente y se convierte en pesadilla, y no tardo en despertar y lentamente de nuevo y tú no estás, es otro día y una vez más en esta loca y extraña fantasía a la que llamo vida, al llegar la noche temo cerrar los ojos y que de nuevo sea un sueño, que tan solo juega cada noche con lo más hermoso y tierno de mi mente. Que tan solo eres tú mi felicidad la razón total de mi existencia y el motivo por el cual aún respiro, de nuevo el susurro de tu voz me llama y escucho un suave y eterno te amo, y de repente me paralizo y no quiero mirar al otro lado ¿por qué? porque sé que no estarás, un sueño más y uno menos que soporto con la soledad, llega una vez más la noche y alimento mi esperanza con miles de recuerdos que aun guardo en mi corazón, y temo de nuevo dormir y no permito que mis ojos cierren a su descanso, pero tus recuerdos son más reales y así aun despierto y de nuevo me hundo en mis propios sueños y comienza un nuevo día y tú no estás y aún despierto sigo en mi sueño y quizás el amor no fue tan real, y mis sueños eso fueron solo míos, sueño del que no despertaré, esperando que una noche no muy lejana tan solo la imagen de tu silueta y con tan solo un gesto de alegría por fin deje de soñar…
Miguel Góngora
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