No duele, no corta, no explica, no arma, no rinde pleitesía.
No caduca, ni muerde, ni desgarra, ni se infla, ni se rebaja, ni adolece.
No. Ni siquiera una sutil embestida.
Simplemente seduce.
Es así como me he levantado de tanto pasado y presente invertebrado.
No cruzo eslabones. Tampoco sopesé las malditas ganas de comer.
Abro los brazos y entonces me dejo llevar.
Volví aunque no llegué a irme.. Ni viajé, ni bebí...Ni siquiera desperté.Ahora cojo la copa, y brindo por mi sombra, es bella porque se asusta ahora de mi espejo real. No como las flores de ayer, que se marchitaban al oler mi dejadez. Se deshacían en el polvo de la propia inmadurez.Florecían en miles de gargantas carcomidas.
Y entonces...... Ni sangra, ni se diluye, ni se achanta. No hay mentiras que digerir, esas se comen al postre de un intervalo, en las notas del baile de un atardecer.
No duele como antes. No transpira. Pero me deja el rastro de unas migajas que se adhieren al torso, se adueñan del ombligo, seducen a las manos.....Y escapan de mis dominios.
Fantasmas, viejos recortes de usura. Viejos, como las trampas, adoquines locos, rojos inflamados de hiel.
Y sin embargo, ¿no lo ves? NO DUELE.
Seleccionado por
ISA PÉREZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario