Acercate a mi lado, la lluvia no se irá tan pronto,
los truenos cesan y tampoco los relámpagos,
aprietame la mano, ya somos muy ancianos
y aquí en esta cama ya somos como hermanos.
Nos hemos conocido cuando teníamos diez años
ahora ya ni los cuento porque me canso,
sólo sé que ya son muchos y muy largos
se hicieron acogedores siempre a tu lado.
Querido amor que tanto hemos luchado,
cuando los malos tiempos nos arrebataron
el hijo que criamos con temores y cuidados,
una guerra sin sentido nos lo devolvió dormido.
Debimos ser nosotros quien primero partiriamos
y él despediría nuestras almas con dolor,
luego tendría un futuro, una familia, un hogar
sin embargo ese día fué su destino fatal.
Llovia al igual que hoy, como si el cielo llorara
si juntara todas las lágrimas que derramamos
haríamos ríos de duelos y mares de amarguras
por eso nos consolamos con miradas de ternura...
Abrázame que aunque estemos viejos te necesito,
deseo que su recuerdo nos una más todavía,
pasaron ya muchos años y su carita de miedo
la tengo dentro del pecho en cada día de lluvia.
SIL TORRES -ARGENTINA-
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