Camino por la inercia más profunda
sin restos de una luz ultravioleta,
buscando tras tus ojos una meta,
de amor, solo en tu esencia tan rotunda.
Mi alma llora mucho más que canta
silencios de un abismo sin colores;
terribles éstos sueños y temblores,
que ponen un gran nudo en mi garganta.
Soy un grano pendiente del futuro,
tal vez equivocado, y se que toca
sufrir de mi destino firmemente.
A Juana y a Pepita, yo les juro
que no les di palabra por mi boca;
me alejo con las nubes finalmente.
FRANCISCO DE MIGUEL LÓPEZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario