Tras de mí sólo tiempo y por delante
tiempo que hacia el olvido me conduce.
A tiempo solamente se reduce
llevar la vida a cuestas. Cada instante
voy siendo menos mío; es un constante
fluir fuera de mí que me produce
un vértigo incendiado que trasluce
más allá de mi angustia más distante.
Soy tiempo solamente. Tiempo apenas
para saberme vivo y sin embargo
llevo un rumor de muerte por las venas.
Y mientras me consumo en este amargo
silencio que me envuelve a manos llenas,
mi tiempo hacia el amor es el más largo.
Del libro “NACIMIENTO A LA MUERTE” de
RICARDO J. BARCELÓ -Marruecos-
1º Premio, XV Certamen de Poesía Searus, 1992
No hay comentarios:
Publicar un comentario