Después de tanto no soy nada, está la
capacidad vacante y desempleada y la
vida corriendo en su propio hilo, en su
cauce imperfecto, divorciada de adjetivos,
desubicada del carisma perfecto, encadenada
al tiempo y al olvido.
Y el tiempo esta escondido, escondido todavía,
vestido con trapos viejos para saludar
al precoz año que pasa. Parece que
camina y no avanza.
El silencio oculta su presencia, se mantiene
oculto y taciturno en si mismo. Habla con
las locuras del pensamiento, despertado por
el roce de un viento, un viento igual a mujer;
es como la avidez disfrazada de inquieta
ternura.
No se si la cancion es mi canal panfletario,
no se si soy revolucionario, pero su melodia
define el contexto personal de mi verdad hecha
comida, amor y revolucion.
Hoy me recuerdo de los sueños, del despertar
tormentoso que enarbolando un pan para
nuestro apetito traía una lluvia de besos.
Mi casa no es muy cómoda. Sus pisos están
hechos de mar. Su techo está cubierto
por las nubes y por el horizonte. Esta fusión
refleja la fantasia del abrazo entre el sol y
el ocaso. Es la despedida del movimiento.
Es abandonar el tiempo sumergido en el espacio....
Y el producto final es, un cuerpo acabado, un cuerpo
azul, mensajero de la inquietud.
Jay Jay
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