lunes, 14 de diciembre de 2020

Y SE ME HIZO DE NOCHE


 Y se me hizo de noche

pensando en tu mirada,

imaginando mil cosas

que no me permiten

tu presencia esta madrugada,

me encuentro recorriendo

las calles todas hermosas

decorados los árboles

a mí alrededor con luces blancas,

así voy deambulando y

prestando atención a cada uno

de los azulejos que

maravillosamente encajan

para formar este bulevar

por dónde me desplazo descalza,

con los brazos abiertos

y la mirada al cielo.

Una helada brisa

acaricia mi piel

cuando pienso que

no te volveré a ver,

que por más que te busque

no te encontraré,

que ese rostro que tanto

disfrutaba mirar,

entre mis manos no lo tendré,

y que tus ojos esas lámparas

que llenaban de luz

mis más oscuras noches

no me iluminarán.

Cierro los ojos y

a mi mente llegan

marejadas de recuerdos,

lloro amargamente

cuando pasan las imágenes

cómo una película

en blanco y negro,

sacudo con fuerzas mi cabeza

tratando sacar disparada

de ella la tristeza,

con fuerzas aprieto mis manos

sobre mi pecho allí donde

un tenue palpitar se siente,

desesperadamente

empiezo a recordar

en vivos colores

tu sonrisa, tu mirada,

tus palabras, la maravillosa

forma en que tus brazos

me cobijaban,

al instante recupero los bríos

y este loco, viejo corazón

corre desenfrenado

como un caballo desbocado,

él se resiste a morir porque...

!Porque tú habitas allí!


Yasira Mendoza

No hay comentarios:

Publicar un comentario