Por un angosto
camino
de cinco años
trajinó mi corazón
hasta otra vez
besar la dulce
voz de amor
en tu canto
Y por las
calles
de tu ausencia
busqué oírte
en los labios
de una piedra
y oí mi nombre
bordado
en los pliegues
de tu alma
que caminaba
mirándome
en las paredes
del silencio
Al fin
me acarician
las cálidas brisas
de tu
corazón
las fragantes palabras
que se caen
de tus manos
y que se vuelven
sinceras
palomas
a mis ojos de finos
oídos
aguzados
con el rojo clamor
de tus
latidos
Tus suspiros que gimen
desde el vientre
de tus anhelos
y que apuran los días
cruzando
venas
de lunas y penas
Tus suspiros que
se caen
desde las
rosas de tus senos
y que vienen
a mí
por los ríos
del viento
Adam Sánchez.
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