Miles de palabras vuelan,
Se suben a las nubes,
desde allí se despeñan
sobre el cristal de tu ventanal.
El amor peregrina por mi inspiración,
miles de versos se expanden,
tratando de rasguear tu piel
adoro tus nevadas cumbres,
imaginar tus ojos color café.
ocultos detras de las gafas.
La noche es mi paz,
en ella te encuentro,
hago mía tus caricias,
el perfume de tu piel, queda
esparcido en cada pliegue de las sabanas.
Al alborear me robas una sonrisa
y te disipas con la última estrella
que deja de brillar en el universo.
Kamali
Compartido por María José Bugnon
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