En esta noche calurosa, caliente, sofocante,
de agosto, te encuentro mujer de ojos de color tabaco, tan dulce y en forma de laberinto que me da por perderme, ya ves soy yo, y somos todo, es aquel que aun sin verte, se ha enamorado de ti como un tonto, así como yo lo hago cada día, mi amada.
Tú lo sabes y lo sabe el mundo, soy un gigante de acero vestido de columna de devoción; sabor madera. Soy, y somos, un instante de vida alcalina, que se viste de ternura.
Anoche soñé con tus efímeros ojos, y con nosotros en aquel día que llegará, amándonos como locos, como seres que juegan a descubrir el cuerpo amado.
Che-Bazán -España-
No hay comentarios:
Publicar un comentario