lunes, 22 de junio de 2015

TUVE UNA VISIÓN


Tuve una visión.
Todas las aguas desaparecían
en un agujero negro.
La tierra se agrietaba
atacada por un calor insoportable.
Las casas caían unas sobre otras
formando una gigantesca
montaña de escombros.
En las calles el asfalto humeaba
abrasando los pies de los pocos
viandantes que por ellas circulaban.
Los secos cauces aparecían
llenos de peces muertos,
asfixiados por la falta de agua.
El caos era realmente impresionante.
Empezaron a caer estrellas
sobre los escombros iluminando
las sombras que dominaban,
totalmente, la ciudad.
Al mismo tiempo la luna,
en el cielo, sorprendida,
se dejaba envolver
por nubes grises,
donde el agua estaba ausente.

JOSÉ LUIS RUBIO


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