En tus manos coloqué un lienzo de mil colores y fuiste tú, solo tú la que le dio un sin fin de muchos sabores, mis lágrimas están cayendo en cántaros de ríos, no solamente por ti amor mío, si no por la forma de transformar unas líneas en un largo caminar, esperando no incomodar, siempre estaré muy agradecido, y he aprendido en un singular de sentimientos encontrados que no estamos solos si no muy bien acompañados, gracias amor eterno, que bello.
ALEX GAMBOA
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