Cubrí tu cuerpo desnudo
con el calor de mis manos
y con mis besos paganos
de tu amor rompí el escudo.
Cuando llegue la mañana Fueron las inquietas olas
y el cuerpo duerma en tus venas que en la arena se rompían
vivirás penas ajenas llamas que se consumían
que reflejen tu desgana. con rumor de caracolas.
Saboreaste la manzana, Nuestros dos cuerpos a solas
ya sabes a lo que aludo eran luceros arcanos
si tú me llamas, yo acudo. escondidos cual villanos
Recuerdo tu timidez confundidos con la brisa;
cuando la primera vez al calor de tu sonrisa
cubrí tu cuerpo desnudo. y con mis besos paganos.
Nadando en la oscuridad Los jardines se inquietaban
de aquella noche apagada al paso de tus andares,
escondida en tu mirada, no quitaste mis pesares
creí ver la inmensidad. cuando mis ojos lloraban.
Gracias a tu caridad Tus sentidos maltrataban
nos sentimos tan cercanos a mi corazón desnudo,
que en paraísos lejanos pero yo destrocé el nudo
nos amamos sin pudor, con palabras y romances.
yo aplacando tu candor Venciendo todos los trances
con el calor de mis manos. de tu amor, rompí el escudo.
Andrés Tello Arránz -España-
Publicado en la revista Oriflama 26
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