Del otro lado del muro del silencio la mujer espera.
Sus manos cansadas de decisiones levantan banderas inexistentes.
Sabe que no puede esperar más
que la historia se recorta en este presente que la atrapa.
“Ni una menos”, se extiende en todo el territorio.
Porque el silencio duele cuando nadie lo escucha
y las minorías-mayorías se levantan para que todos
sepan que no es tarde,
que los cimientos han comenzado a erguirse.
“Ni una menos” en la historia.
“Ni una más” en la piel tatuada de iniquidades.
Alejandra Pía Gestoso
Compartido por Leandro Murciego
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