Cual rosa.. tierna y pura, fue mi cariño
cuando enamorado aquella mañana la fui a entregarte
no llegó jamás a la fuente dulce de tu ternura
si hasta el rocío de tus caricias me lo negaste
La puse en tus manos cuando enchido yo te ofrecía
más de mil ternuras, llenas de afectos subliminales
porque para amarte de esa manera, ésta mi alma ingenua
me hizo olvidar todo y hasta perder casi mi conciencia
Como llegué un día, hoy ya me retiro de tu ventana
no llevo fragancias entre mis dedos como esa mañana
y de aquella rosa van solo espinas que tu secaste
hechas más hirientes con tus enojos, con tus desdenes
Llegarán algunos hasta tus verjas con muchas flores
y otros aromas envolveran a éstos tus valcones
pero lo más puro del sentimiento en aquella rosa
ya no vuelve más, ya se va de aquíí, ya se va con mi alma
Del libro: "Letras para canciones" de
Vinicio Obando -Ecuador-
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