sábado, 19 de julio de 2014

LOS PASOS DE ESTA MATERIA MUDAN


No hace falta que la tierra sirva de traslado
el pensamiento
éste que agota y no deja dormir
el pensamiento, éste, minúsculo e invalido
daña
pisa en los cóncavos disturbios, en los años
en los viajes, en la dulzura y estabilidad
en el acérrimo sexual de la desesperación
o en la todopoderosa poesía.
Ahora, la calle.
Desde el espacio etéreo concebido
las coordenadas empalidecen de sólo pensar
en esta soledad venal
donde la sangre circula en su metafísica decadencia
o la cadencia de su música no olvida.
Hace tiempo que no duermo.
Tu postura muerde en las noches y grito
y si no despierto
me agarra el sonido trágico de la muerte
el traslado al país de lo sublime
la posible cualidad de los únicos.
Me opongo a la salvedad mayúscula
de esta sensación que atora
perseguido por las sombras no puedo deletrear
la palabra
y entonces, ahí, vos tomas mi mano
susurras, epígono mi escollera
–mis huesos tiemblan ante la desnudez del día que avecina–
dices:
que el mundo abismal de la luz cobije siempre
aunque estén a la intemperie
los sueños.

Roberto Goijman
Publicado en la revista Poética Argentina

No hay comentarios:

Publicar un comentario