viernes, 18 de julio de 2014

DESALIENTO


No me habla de la luz, del sentimiento,
del arrullo que en ambos se refleja;
me habla de la discordia, de la queja,
de nebulosidad, de abatimiento.

Su voz, cansada, es fúnebre lamento
brotando de un abismo que empareja
cansancio y apatía, y se maneja
por un no hacer de absurdo agotamiento.

Deja pasar las horas, bloqueando
razón y voluntad, sin saber cuándo,
dónde y cómo acercarse a otro sendero.

Es el final, no existe otra salida.
Y así vive una vida que no es vida,
de su propio desmayo prisionero.

FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -In memoriam-


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario