Me toca tu mirada. Qué incompleta,
que sobre tronco y fronda se derrama,
ignorando mi oculto panorama,
parte de mí, tan amplia, tan discreta.
Como árbol, o como hombre, mi silueta
crece en dos direcciones, y reclama
para ambas atención; el panorama
que el ojo ve no es más que una faceta.
Mi raíz, escondida, penetrante,
profundiza el subsuelo, y palpitante,
cuanto logra absorber, traduce en vida.
Tal es mi creación, en lo invisible,
o en lo aparentemente imperceptible,
y a captarla mi duende te convida.
FRANCISCO ÁLVAREZ HIGALDO Los Ángeles-
DE FACEBOOK - 6688 - CARA
Hace 7 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario