sábado, 9 de noviembre de 2013

DESLEÍDOS OJOS EN LA AUSENCIA

Desleídos ojos en la ausencia​
del puente lamido por el cuerpo.​
Me cojo al miedo en mi propia cárcel​
y heredo esta sangre casi impropia​
como la paz del vendaval pedestre​
como la calma poblada de iras​
entre el paño que arroja la tierra​
y la frente de las parejas más fieles que se recuerde
Los ojos incrustados al puente,​
eso es un extremo una orilla​
un agujero para siempre al asedio del plexo​
una vagina remota y tronchada​
eso es​
este egoísmo disfrutable y no​
el idilio con el poema defecado​
la furia corrompiendo la entraña negra​
para arrogarse luego​
el estacionario derecho a las equivalencias​
es decir​
la vida extrañada.​
​
Conrado Yasenza 
Publicado en la revista Molino Rojo y Fernet

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