Vida, anoche que en silencioso
estábamos, nuestras almas
conversaban, tú y yo solo
nos sincronizabamos.
Amor, nuestro corazón
no paraba de vibrar
no podíamos disimular
ese sentimiento de pasión
Es que es demasiado frenar,
y este tormento, nos lleva al lamento,
pero nos sentimos contentos.
Tu alma me sigue hablando,
buscando y me acaricia
y yo no lo puedo evitar.
F. Janeth Elizarraraz O.
No hay comentarios:
Publicar un comentario