jueves, 3 de agosto de 2017

UNA NAVIDAD IMPERFECTA


Es ese olor a castaña el que me recuerda a la época en la que estamos, son esas luces que envuelven las calles de Chiclana las que me dicen que ya es Navidad. Es el movimiento, son las familias en las calles, los niños pidiendo sus regalos, las lluvias ocasionales las que me recuerdan esta festividad. La nostalgia se apodera de mí y mis pies sólo quieren ir a un lugar.
Subo por la calle Nueva casi sin querer y entonces aquella casa, su casa, vuelve a ser lo que era, el portón se transforma, ese pasamano de madera me lleva a años atrás, a aquellas celebraciones del 24 de diciembre en las que disfrutábamos todos con su presencia.
Nuestra piedra angular. Las risas de entonces suenan en mi cabeza y no puedo evitar sonreír. Aquello era la felicidad y no había ni hay mejor defi nición de la misma que aquella sensación. Esa estampa se desvanece ante mi mirada perdida pero continúa más viva que nunca en lo más profundo de mi ser.

Cristina Reyes Baro
Participante en el VI Certamen Microrrelatos Libres Memorial Isabel Muñoz

No hay comentarios:

Publicar un comentario