Cuaderno de campo. Anotaciones del hallazgo de la excavación profunda en Richmond, Inglaterra.
Descubrimiento S. XIX, artefacto extraño de metal, cristal de roca y marfil. Arqueólogo Joseph Swizz 30 de octubre de 2215
Hoy comencé la excavación en el sector 19 del Valle de Richmond, cuando mis hombres gritaron que habían topado con algo de metal me sorprendí porque todo el sector está despoblado y a esa profundidad no es factible encontrar nada de este material; así que ordené detener los trabajos y evacué al personal.
Al acercarme y revisar más a detalle el hallazgo, me sorprendí porque el artefacto parecía una máquina sencilla que no tenía razón de estar enterrada en ese lugar. Saqué mi lámpara, limpié el vidrio delantero y me asomé al interior. Me sorprendí mucho al ver a dos seres dentro de la estructura.
Busqué la entrada y no la encontré así que me di a la tarea de limpiar bien el orificio y asomarme.
La sorpresa fue en aumento, en el interior vi dos seres perfectamente conservados en el tiempo, a uno de ellos le faltaba un pedazo de pierna, medía un metro y veinte centímetros y vestía una túnica púrpura con un cinturón de cuero ceñido a la cintura; era de una belleza sencilla pero con semblante hermosos. El otro, era un ser muy feo, con cara feroz y de un blanco desvaído, con largos cabellos rubios que le llegaban a mitad de la espalda, de ojos rojos y extraños.
Tomé una foto a los dos seres con mi dispositivo móvil y busqué alguna referencia en los archivos de las bases de datos propias y en internet, de inmediato los ubicaron como un Eloi y un Morlock, personajes de una novela de ciencia ficción llamada: “La máquina del tiempo” de un escritor del siglo XIX de nombre Hebert George Wells. Esto no es literatura, ni ciencia ficción. Es historia, es arqueología, ellos existen y están aquí.
Mª Del Socorro Candelaria Zárate (México)
Publicado en la revista digital Minatura 147
No hay comentarios:
Publicar un comentario