Cada nueva noche de luna llena
iluminando tu bendito rostro
de luz divina, y tan angelical
mi mente, y mi corazón sueña
con una bella rosa blanca,
y pura como los recuerdos
que han permanecido
en mi mente desde ya
muchísimos años atrás
cuando me has regalado
tu dulce aroma de rosas
en cada uno de los sueños
que viviré hasta llegar
a descubrir tu dulce imagen
al ingresar al mismo lugar
que Dios mismo ha creado.
Un bendito país celestial
donde su más hermosa rosa
pueda seguir floreciendo,
y aromatizando el jardín
tan bendito como tú eres,
y has de ser por siempre
hasta la misma eternidad
cuando nos unamos tú, y yo
junto a nuestro Dios creador
cuando me venga a buscar.
Desde mi mente logré
crear esta bella rosa blanca
para que por intermedio
de cada nueva noche de luna
logres ingresar a mi mente,
y logres comprender
cuánta falta me haces acá
para sentirme bien feliz
de ver tu dulce imagen
llegando a mis ojos tristes
con forma de una bella mujer
convertida en una bella rosa.
Claudio Kruger Ahues -Chile-
No hay comentarios:
Publicar un comentario