domingo, 10 de noviembre de 2013

QUINCE MINUTO DURÓ

Quince minutos duró
Nuestro más íntimo encuentro
La pasión nos regaló
Gemidos y el descontrol perverso
Fue aliento de vida
Una vida que recorrimos
Buscando y ofreciendo
Los gemidos se convirtieron en aleluyas
El descontrol en la pérdida del superfluo
Convertimos nuestro amor hecho de instinto
en amor que dura en el tiempo
regalando al mundo
trozos de amor
Que serán para el mundo
Ese, nuestro aliento.

MANOLO SAN MIGUEL HERRERA

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