Ya ocurrió. Se fueron los colores,
la sombra se sumergió en el hombre,
ya se angeló,
lo dividió el infinito
y por la boca
humea.
Se ha vuelto un punto
que se hunde
mientras todo
piadosamente calla.
Da un paso.
Lo que hubo de él
cicatriza
y se borra
y es todo blanco
él y sus distancias.
Ya ocurrió. Esta es la salvación:
la inmensidad despenándose
Nieve
hasta que nos desconozca
la forma de la nada.
Del libro "Manada" Leopoldo Castilla -Argentina-
Publicado en la revista Poesía del Mondongo
DE FACEBOOK - 6688 - CARA
Hace 2 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario