sábado, 11 de agosto de 2012

CADETE DEL ESPACIO


(Fragmento)
 - No tiene sentido discutirlo, no hay ninguna chica en el Randolph. Cambiemos de tema. Casi igual de divertido era el seminario obligado de «Dudas». La clase había sido instituida por el comandante actual, y resultado de su propia observación de que cada organización militar, sin exceptuar a la Patrulla , tenía un vicio inherente. Toda jerarquía militar estimula automáticamente la conducta conservadora y la conformación estúpida con los antecedentes. Tiende a penalizar el pensamiento original e imaginativo. El Comodoro Arkwright se daba cuenta de que estas tendencias eran inherentes e ineludibles: esperaba compensarías un poco organizando una clase que requería el tener ideas originales para ser aprobado. El método era la discusión en grupo, formado por novatos, veteranos y oficiales. El líder del seminario decía alguna frase que atacaba un valor, habitualmente considerado como axiomático. Partiendo de aquí se podía decir cualquier cosa.
Matt necesitó tiempo para entenderlo. Durante su primera sesión el líder propuso: - Tema a discutir: la Patrulla es perjudicial, y debe ser suprimida. Matt apenas si lo podía creer. Sucediéndose con rapidez oyó sugerencias acerca de que los últimos cien años de paz impuesta por la Patrulla habían perjudicado a la raza; que el alud de mutaciones que seguían a una guerra atómica tenían necesariamente que ser un beneficio neto, bajo las leyes inexorables de la evolución; que ni la raza humana ni las otras razas del sistema podían esperar sobrevivir permanentemente en el universo si abandonaban deliberadamente la guerra, y que, en cualquier caso, la Patrulla estaba formada de un hatajo de idiotas santurrones que confundían sus propios prejuicios aprendidos en la instrucción con las leyes de la naturaleza.

Robert Heinlein (USA, 1907-1988)
Publicado en la revista Minatura 120

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