...Es tan solo un pensamiento que se escapa de mis ansiosas y utópicas manos...
Desnuda tu boca, no tu cuerpo deja que fluya como manantial ese breviario subliminal que llevas dentro
Desnúdate toda, hasta tus adentros, deja surgir de las entrañas esa lava incandescente que incendia tu cielo
Acéptate con tus muchos defectos y tus pocas virtudes y has de tu vida un suceso natural que trascienda en cada espacio, en todo tiempo
Pero no lo hagas por algo o por alguien, reconócete y consolida tu cimiento
Empodera con tu estandarte a esa mujer que no ceja en lograr sus metas, sus ganas de amar, sus sueños
¿Dime dónde puede estar la maldad? de esos, tus diez mandamientos
Abraham Méndez
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