Yo soy como la flor recién cortada
que guarda su dolor para ella sola.
Como la espuma que potente ola
arrastra en su furor sobre la rada.
A veces soy lucero en la alborada,
y otras soy cual clamor de banderola
que al son del viento su ansiedad tremola
en medio de la mar desenfrenada.
Así dices que soy: como la brisa,
que en su girar eterno lleva prisa,
por ser tan semejante a la ilusión,
Pero aunque digas todas esas cosas,
para ti quiero ser como las rosas:
blancas de ensueño, o rojas de pasión.
Noemí Fernández Triana, EUA-Cuba De su libro: Anclaje en el sueño
Publicado en la revista Carta Lírica 40
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