Siento lejana tu voz, pausada y triste,
Un viento que es esquivo a mi paisaje…
Seguía con mi mirada tu viaje,
Entretuve mis miedos en medirte…
Recé, contuve llantos con mis manos,
Rasgando mediodías, y tardes grises,
Minendo con presagios imposibles,
Fueron oscuros hasta mis pecados…
Caminos, y senderos oxidados,
Tapizan de negrura mi cubierta:
No pude…no podía abrir mis puertas,
No pude deshacerme de éstos clavos…
Tu voz resuena ahora en mi cabeza.
Tu voz… La voz del viento que yo amo…
Letras, tu revista literaria
Pepa Herrera
Publicado en la revista LetrasTRL 46
No hay comentarios:
Publicar un comentario