ODISEA
El bosque vuelve apocalíptico
el silencio.
Los oyameles están ansiosos
por la espera.
Todo es equilibrio natural,
se apacigua el viento
y conversa con las nubes.
Las Monarcas
mariposas resplandecientes
fluyen del norte al sur.
Inquieta sombra,
mosaicos de vida,
pétalos deshojados caen del cielo.
Naufragas naranja y oro,
embriagadas de sol,
buscando su Ítaca.
Las mariposas Monarca, migran de Canadá a los bosques del centro de México, la mayoría al Estado de Michoacán a pasar el invierno.
PLACERES
El viento trae melodías lejanas,
abrasa suavemente las espigas
produciendo leves movimientos
desgarbados.
El sol,
se va tornando anaranjado,
lentamente…
Disfruto ese placer arcaico
que me regala la naturaleza
infundiéndome,
paz y sosiego.
Mientras
los pájaros migrantes
humillan el silencio.
Muy cerca de mí
un jazmín
anuncia el comienzo de su reinado
y se dispone
a desplegar lentamente
su velamen
entre los escombros de la tarde.
VERSOS VERSUS TSUNAMIS
La poesía,
no está hecha
solo de palabras,
tiene lágrimas de mar
muy saladas.
Hay amargos silencios
que rondan la desgastada,
escalera del olvido.
Se integran luces portuarias
y sus múltiples matices.
Hay mástiles,
proas y popas,
y se sueltan amarras
desde el añejo muelle.
El viento amigo
hincha velas a reventar
que buscan el núcleo
de la tormenta,
naufragantes versos.
Se irán al sacrificio
y calmarán el dolor
de los océanos
que ya no darán
coletazos de furia.
Washington Daniel Gorosito Pérez -Uruguay / México-
Publicado en suplemento de Realidades y ficciones 79
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