Hoy te vi, sonriente, gentil,
amablemente me saludaste,
yo tímida y sonrojada,
no supe que decir.
Hoy te vi, y mi corazón al verte,
no podía dejar de gritar lo que
por ti siente, y en un momento
creí que se salía para besarte.
Hoy te vi, y en tu mirada
pude verme reflejada, y
nada más había a mi alrededor
que tus ojos y mi alma.
Hoy te vi, y te quise abrazar,
decirte que te he extrañado,
que sueño besar tus labios,
que a tu lado deseo estar.
Hoy te vi, en casual reunión,
tu sonrisa, tu voz, tu presencia,
son lo que mi alma enamorada
y a mi vida dan de ser la razón.
Hoy te vi, y una vez más
comprendí que sin ti
ya no podré vivir, que sólo tú
eres mi alegría y mi paz.
Hoy te vi, y aunque no te puedo
decir lo que mi corazón y mi alma
tienen para ti, recuerda que en mí
tendrás amiga refugio y consuelo.
Monna M. Cortez -Estados Unidos-
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