Viivia un momento sideral
y llamaba a cada estrella con
tu nombre, un momento contigo,
un rayo tibio, calor de tus labios,
sin haber aprendido a usar los
brazos, saturada de amor para
mis ásperas manos. Tus labios
trémulos se me acercaron;
bramidos de las olas
guardados en la ebullición de
tus besos, gemidos diversos,
exclamaciones turbando el
silencio. Y después vivimos el
amor... y mi corazón viejo
se volvió nuevo.
JAY JAY
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