Agua luna.
Ojos negros, ojos zarcos… Y vacío.
Es la noche musical,
de guitarra bailadora.
Con flores de luna blanca
los colores se perfilan
y se pierden en las casas.
Recuerdo unos ojos verdes
casi azules, de oro pardo,
semejantes a esta noche
de horizontes plateados…
-dulces ojos de Jacinta-.
Las estrellas son de nieve
mientras llora una canción;
mi alma debiera ser
como el fuego de este cante
y estar llena de ilusión.
Pero es así la vida…
Y esta noche, ¡esta noche
de canciones y rocío!,
el acero de la luna
me traspasa el pecho frío.
Ojos verdes, ojos negros… Y vacío.
Luna azul.
Manuel Chacón C. (Málaga)
Publicado en la revista Aldaba 17
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