miércoles, 19 de diciembre de 2018

VEINTE AÑOS


Veinte años, quién lo dijera, veinte años con la vida por delante, el mundo entre sus manos y un futuro brillante.

Veinte años recién cumplidos, ya no era estudiante, dejó la escuela para ayudar a su gente y por no sentirse impotente abandonó la escuela para empezar a trabajar y llevar dinero al hogar

Veinte años de inocencia vivida, de sueños y risas compartidas entre bromas y juegos de niña, inocencia perdida por "cuestiones de vida" se dijo un ya lejano día.

Solicitudes de empleo, llamadas telefónicas, "nosotros le llamamos ", "venga mañana", "le falta experiencia " poco a poco fueron sus oraciones diarias mientras el hambre la mitigaba con un trago de agua.

Piadosa una vecina la invitó a su cocina mientras le servía un plato de frijoles y un trago de mezcal pa' remediar todo mal...
Come lo que quieras y si mañana tienes hambre toca a mi puerta nomás que no sea de día y antes que caiga la noche porque me voy a trabajar y cuando te canses de buscar vente conmigo, yo te puedo ayudar.

Es por cuestiones de vida se repitió sin cesar mientras por la vecina iba a preguntar.
Mi padre está enfermo, mi madre no deja de llorar, mis hermanitos la primaria deben terminar...
Vecina, tengo veinte años, si quiere puedo barrer el lugar.

María Villicaña 

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