La última huella sobre el desierto
casi expirando
casi a gatas por el amplio pasadizo del verano
de hinojos ante el sol que abraza
y tú allí -inmutable- como un cuadro de luz
atrapado en el horizonte
inmutable y sereno
y sereno y tranquilo
apacible oasis de Amor.
No sé si estás durmiendo
no sé si estoy durmiendo,
sólo sé que de rosas
te he pintado en mi pecho,
no sé, pero sí sé
que entre palomas
la paz se saborea a miel
y en paz las mariposas
parece que me hablaran,
será que así en paz
hablamos todos.
Será que mientras duermo
necesito tu beso
o la fragancia sutil
de las adormideras, será
que sólo así serenamente
serena mente se despierta.
Y ya percibo el brillo
de tus ojos canela,
y ya la madrugada despliega para mí
su canto de colores,
así serenamente,
serena mente el corazón despierta.
Nora Uria Castro
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