Si lo escribió mi mano por su cuenta, ¿con qué palabra
cómo dije: palomas cálidas de tus pechos?
una mujer desnuda en la oscuridad de la noche
es una tentación para las manos.
Para los labios, casi un destino,
y para el corazón una inmensa alegría...
una mujer desnuda es un enigma
y siempre resulta una fiesta descifrarlo.
Por eso yo a mis manos ni las castigo
ni las paro por coger algo divino;
y yo diría: son dos palomas de azúcar tus pechos,
que endulzan el agua cuando entran en el mar.
Con tu traje de sirena desnuda
pero la mar las sufre proras inexplorables,
y aún sangran mis labios al morder su cristal.
Nadie me dijo nunca el nombre de la rosa,
lo supe anoche al oler entre tus senos;
enamorada virgen quisqueyana..
que hoy día de los enamorados
me huelen en amor a flor en amor da dado.
Porque tu aroma lo encuentro en todas partes,
y no sólo en el cielo donde yo te busqué,
y en los jardines del Edén,
donde se derramaron mis amores y se mezclaron
con tu inconfundible aroma...
RAFAEL CHACÓN MARTEL
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