Estoy descalza, sin ropa
me espera la pasión del mar.
Los hombres me siguen
con las miradas.
Sus ojos son balas escondidas,
que me apuntan.
Pero la devuelvo en mi corazón .
Las mujeres protestan de celos,
Solo con sonrisa le contesto.
Mucha personas van vestidas,
peros sus almas están desnudas...
Del libro Las lágrimas de la Rosa de
Dobrina Nikolova Ortega
No hay comentarios:
Publicar un comentario