lunes, 12 de febrero de 2018
ÉRAMOS
Éramos dos insulares,
los dos con los mismos sueños,
padre e hijo dos isleños
amantes de los palmares.
Las palmas de aquellos lares
fueron mi techo mejor…
por lo ya expresado y por
la afinidad de dos almas,
el Poeta de las Palmas
me puso un admirador.
Germán Henríquez
Las palmas de El Laberinto
Nunca han de llorar por ti,
porque al canto alzaste allí
por la eternidad, un plinto.
Igual que cantó Jacinto,
(don Jacinto Milanés),
a la sombra de un ciprés
sus décimas al San Juan,
tus décimas aún le están
cantando a tu San Andrés.
Francisco Henriquez
Compartido por Lorenzo Suárez
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