Cuando la soledad borde de silencio mis soles marchitos y la latente mirada del rocío nocturno.
Deseo partir.
Cuando los albores del otoño canten tristezas rodeando la piel entumecida por arenas intocables.
Deseo partir.
Cuando el amor, morador de las bajezas haya germinado cristalinos manantiales
y los murmullos hayan elevado su ardiente fuerza.
Deseo partir.
Cuando la muerte rodee de tules escarlata
la existencia de la verdad
sin vanidad, sin arrogancia,
transportándome en un tranquilo regalo dimensional
incitándome a ir en pos de lo desconocido.
No deseo partir.
Del Libro "Tres mujeres en la poesía chilena" de
Gaby Gómez -Chile-
No hay comentarios:
Publicar un comentario