domingo, 31 de marzo de 2019

RENACIENDO


Acariciaste un suspiro de fe que no se rendía a fenecer
impregnaste de esperanza mis pasos sin norte cierto
derribaste murallas que yo mismo construí con dolor
me apoyé en tu paz, aprendí a caminar sin desazón.

No aguardaba por el sol cuando el crepúsculo reinaba
mas, no busqué celajes que ocultasen tu presencia
me aferré a la luz de tus ojos reluciendo en mis tinieblas
la inercia vestida de calma murió en las ansias de vivir.

El desánimo del ocaso dio paso a un nuevo amanecer
contigo el mañana no llega a pensamiento, eres el hoy
por quién se erizan deseos y el corazón pulsa ilusiones
la noche no es un pesar, allí parimos nuestros sueños.

Oscar A. Fernande Folguerá (Argentina)

No hay comentarios:

Publicar un comentario