viernes, 7 de diciembre de 2018
SIGUIERON AMÁNDOTE
Recuerdo a tus ojos, como les llamaba y les sigo llamando desde lejos, ¡tan hermosos!
Y casi nos los veía, me desbordaba y no alcanzaba,
¡cómo buscabas encontrar a los
que te veían, se movían, se imaginaban los tuyos, que ahí estaban mirándote y lo sentías, los míos,
en tus movimientos y el tiempo,
la espera, se reían, Yo!
Yo no era para ti
no hacía juego en tu vida
y ahora hago aquí mi esfuerzo:
Desde una noche a la mañana
y tres mañanas, hasta hoy, siguen amándote.
Ellos
y todo lo que rodea
para llamar amor, estás tú.
Estoy Yo y mis letras que hablarán de lo que sintieron sienten y ven pasar muchos otros más y jamás hablarán no sintiendo las cosas: "Nunca se escribirá cuando no se siente". Entre amor y aguas correr, ahora no estás.
No lo estás
y tengo
meses sin verte
tengo días sin tenerte
sólo noches de quererte,
amor, siempre amor, y horas de escribirte.
Tengo estas manos cansadas que claudicarán cuando no vea, que habrá otros que escriban cuando yo exprese pero jamás, hablar de amor y tú y mi espera, habla de esperarte y de que estarás aquí o en mis letras.
Y plumas vacías, hojas en el rincón donde permanecerán abiertas a la espera.
Letras que aún no llegan, demoran, vienen salen y se van donde todo es vida y en el cual permanecen quietas para una nueva aventura a la vista de otros soñadores que no nos conocen y sueñan y sienten y quieren, ¡en este amor que da para más, en ésto que va en aumento, y entre ellos y nosotros, entre el que cree y no, va posible el silencio.
Reyvik.
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