La vida
comienza y termina
encerrada en paréntesis:
mi primera inhalación
al chocar de frente
con la puerta de entrada,
mi última exhalación,
percutida tras el cierre
de la puerta de salida.
En esa concavidad
tiempo – espacio,
dejo algo desordenados,
los tiestos de todo aquello
que compré con sudor.
Como trofeo de vida,
me llevo el tesoro irrevocable
de mi amor por los demás…
Elí O. Carranza Chaves
No hay comentarios:
Publicar un comentario