viernes, 7 de diciembre de 2018

HIELO CANDENTE


Aprendí a tocar en tus ojos
la primavera, arrancar de tu
sonrisa crisantemo de romance
genuino, sin experiencia navego
disfrutando el riesgo de tus
vientos, cual gorrión inquieto llego
a tu nido, canto versos intrépidos
con aroma de mi lluvia en tu recinto
íntimo, es tu suspiro orgasmo
perseguido, grito esperado,
silencio delicioso mi consuelo.

Aprendí a ser brisa golpeando
tu inocencia, pétalo delicado
con filo desnudando, retórica
arrancándote la vergüenza
sin pedirlo, soplo suave en
tu oído erizando tus encantos,
sin poner un dedo encendí
tus deseo disfrazados, mis
letras en tus labios intrusas
pervertidas guiando tus manos
al final sin inicio, donde gritas
mi nombre sin pensarlo
y reclamas mi piel arañando,
premio de tenerme imaginando.

Aprendí a deslizar mis caricias
bajo tus vestidos, dedos con
el tino de conocer cada rincón
escondido, dejan huella húmeda
donde caminan, aplastan la
distancia ingrata, remueven
la cortina del injusto dilema,
provocan ante lo imposible
la más bello... besos impregnados
por el amor profundo, placer
de reyes con corona de amantes
diestros, reino pletórico de almas
edificando su castillo sobre
hielo candente.

Luis Emilio Tigüilá Robles -Guatemala-

No hay comentarios:

Publicar un comentario